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Timidez: miedos y claves para afrontarla

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Timidez: queremos ser más abiertos, conocer gente, relacionarnos… Pero, por algún motivo, nos cuesta horrores

Un esclavo audaz es más poderoso que un rey tímido.-Constance Chuks Friday.

Pues bien, en la base de la timidez se encuentra el miedo. Tienes miedo a relacionarte, a no saber qué decir, a ponerte rojo, a temblar en público, a que se te atasque la voz, a no gustar a los otros, no estar a la altura, a que los demás noten tu inseguridad etc.

El miedo que sentimos es incómodo pero es necesario simplificarlo, al fin y al cabo se trata solo un sentimiento. Para superar el miedo o reducir su intensidad en las situaciones sociales, dejar de evitarlas y disfrutar de los encuentros es muy importante y necesario hacer un trabajo personal. Hay que dejar claro que la timidez se puede superar pero, para ello, hay trabajar en el cambio.

1.-El primer paso es QUERER y tomar la decisión de cambiar.
¿Y cómo hacer esto? Lo primero que hay que hacer es aceptar nuestros defectos, y después valorarnos un poco más a nosotros mismos, ya que somos mucho más fuertes de lo que pensamos y podemos tolerar perfectamente ese miedo a relacionarnos. Es importante saber escucharnos interiormente, y estudiar la timidez que nos acompaña continuamente en nuestra vida diaria.

2.-Hay que estudiarnos a nosotros mismos y sacar CONCLUSIONES:
Necesitamos saber desde cuando somos tímidos e intentar destapar el origen de esa timidez. Sincerarnos y asumir que somos tímidos, convencernos de que eso tiene que desaparecer y ponernos a ello.

3.-Ser conscientes de las OPORTUNIDADES que hemos tenido para relacionarnos con las personas, pero que por culpa de nuestra timidez han ido desapareciendo.

4.-Fijarnos en si el resto de las personas nos TOLERAN más fácilmente que nosotros mismos. Si esto ocurre, es que somos demasiado restrictivos, y nos aplicamos unas normas de comportamiento más rígidas que la mayoría. Es necesario ser críticos para mejorar, pero nunca seremos intolerantes con nuestra persona. Nuestro pensamiento debe ir a nuestro favor y no en nuestra propia contra.

5.-La AUTOESTIMA estará haciendo un papel protagonista dentro de la timidez. La forma de pensar en uno mismo y la forma en la que nos tratamos es fundamental. El autoconcepto debe ser siempre positivo. Con una autoestima baja, cualquier crítica negativa nos afecta de manera desproporcionada. Cuando las críticas te afectan en exceso es que tienes tu estima dañada. Suele ser habitual que las personas tímidas tiendan a tener la sensación de que hacen todo mal de continuo y que los demás lo hacen mejor. Es importante no compararse con los demás, para no hacer autoafirmaciones equívocas.

Una vez hayamos meditado lo anterior, para mejorar nuestra timidez debemos poner en práctica los siguientes consejos:

 Proponerse metas de más pequeñas a más grandes, en la medida que avanzas cada vez te sentirás mejor y ganarás confianza en ti mismo.
 Fijarse más en los aspectos positivos que en los negativos de tu persona.
 Trabajar los pensamientos implicados en la timidez.
 Aprender a fijar la atención en el exterior y no en sí mismo evaluando continuamente su comportamiento.
 No dejar a los demás que te juzguen, se puede opinar de las personas pero no juzgar sobre ellas.
 Perdonar a aquellos que se han comportado mal contigo.
 Eliminar los comportamientos que le proporcionan seguridad y que propician al mantenimiento del problema.
 Tomarse el fracaso como una oportunidad para aprender a hacerlo mejor.
 Observar los momentos en los que la timidez te acompaña e identificar esos momentos con la acción que se está llevando a cabo, así podremos ponerle solución.
 Practicar la visualización, visualizarnos como personas resueltas e imaginarnos cómo nos comportaríamos adecuadamente en las diferentes situaciones que nos preocupan.
 Nada debe ser más importante para ti que tú mismo, te mereces estar relajado.
 Exponernos siempre funciona, pero tenemos que exponernos al temor que tenemos para que sea eficaz.
 Un buen aprendizaje en habilidades sociales y técnicas asertivas siempre es una herramienta que los generará recursos personales que, sin duda, facilitarán tus relaciones interpersonales.
 Por último, lee mucho y aprende todo lo que puedas siempre que puedas ya que la lectura es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo.

Es importante contar con la ayuda de un psicólogo en aquellos casos en que la timidez se haya convertido en una interferencia en algún ámbito importante de tu vida: laboral, social o personal.
El tratamientos psicológico más frecuente para tratar la timidez es la terapia cognitivo-conductual. Se trata de un tratamiento que llevará un tiempo, pero con buenos resultados, ya que abarca también otros aspectos como la mejora de la autoestima y la práctica del pensamiento positivo. Todo esto acabará por proporcionarnos los recursos psicológicos y la fuerza interior que necesitamos para hacer frente a la timidez y solventar los problemas del día a día.

¡Los límites se encuentran en tu propia mente! ¡Supéralos! ¡Supérate!