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A NO decir…Frases que dañarán la autoestima de tus hij@s

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“Todo lo que digas a tus hij@s marcará su vida para siempre”

 

Las frases negativas producen sentimientos de culpa, temor y odio del niño hacia sus padres, hermanos y ellos mismos. Procura no dañar la autoestima de tus hij@s con frases como éstas ya que resonarán en sus cabezas a lo largo de toda su vida.

El cansancio y la frustración que vienen con los problemas cotidianos pueden llegar a exasperarnos y hacernos decir cosas que realmente no sentimos. Estas son algunas de las peores combinaciones de palabras que podemos decirles a nuestros hij@s, sean de la edad que sean, pero muy especialmente los niños más pequeñitos. Los efectos de esas palabras pueden ir más allá de lo que creemos y puede incluso que no lleguen a recuperarse nunca de las mismas. Aquí os dejamos algunos ejemplos de algunas de las que más se repiten:

 

“NO PUEDES HACER NADA BIEN”

 

A nadie le gustaría escuchar esto, menos aún como adultos. Imagina la desagradable sensación de tu hij@ cuando te escucha decir palabras así. Si tu hij@ se equivocó, rompió algo, arruinó un pastel, da un respiro profundo y piensa en lo que es más importante. La respuesta siempre será la misma: tus hij@s son más importantes que cualquier otra cosa. Es mejor hacerles ver que las consecuencias de su comportamiento inadecuado.

 

 

“OJALÁ TE PARECIERAS A TU HERMANO”

 

 

No ganamos nada comparando a los hermanos, primos o resto de familiares, pero sí podemos crear resentimientos entre los miembros de la familia. Asegúrate de que nunca existan comparaciones en tu hogar. Todos somos diferentes y únicos, y todos somos especiales a nuestra propia manera. De esta manera conseguiremos que la relación entre ellos se venga abajo.

ERES FEO, TONTO, GORDO

Nuestros hijos creen todo lo que les decimos. Somos su fuente más confiable de información y también la máxima fuente de amor. No dañes la autoestima de tus pequeños con adjetivos negativos. Mejor trata de hacer notar sus puntos fuertes en lugar de subrayar los negativos.

“ME AVERGÜENZAS”

Si tu hijo tiene la tendencia de llamar la atención en público, como gritar, brincar, correr y cantar a altos volúmenes de voz. Tal vez sólo necesite más atención. No digas cosas como estas frente a sus amigos y tampoco en privado. ¿Por qué no planear un teatro o circo en casa en donde él sea la estrella principal? Tal vez descubras su lado artístico al hacerlo y pasar un buen momento en familia.

 

 

“OJALÁ NUNCA HUBIERAS NACIDO”

 

 

No puedo pensar en algo peor que alguien podría decir a una persona. Nunca, bajo ninguna situación, digas esto a tus hij@s, ni siquiera en broma. Todos necesitamos saber que somos deseados y queridos, sin importar los errores que cometemos.

“ME TIENES HARTO, YA NO TE QUIERO”

A veces, sin darnos cuenta, caemos en el juego de palabras de los pequeños. Tu hij@ de 3 años está frustrad@ porque no puede comer un segundo plato de helado para la cena. Después de explicarle varias veces por qué no debe hacerlo, se enfada, llora y te dice que no te quiere. La respuesta más fácil sería pagar con la misma moneda, pero esto sólo le causa daño a tu hija. La reacción correcta sería explicarle de nuevo por qué no puede comer más postre y recordarle que siempre la vas a querer, aunque ella esté muy enojada contigo. Ella aprenderá mucho más de lo que te imaginas de esta lección.

“NO LLORES, NO ES PARA TANTO”

 

¿Es que son tan grandes los problemas de los niños? Son sólo niños, ellos no tienen preocupaciones, aflicciones, disgustos ni miedos”. Este es un error que como adultos comentemos muy a menudo. Los niños tienen tanta o mayor capacidad emocional que un adulto. La diferencia es que no pueden expresarse ni calmarse a sí mismos como nosotros. Entonces, sus problemas de alguna manera ¿no serían aún más grandes? Nunca minimices un miedo, una raspadura, una duda, un conflicto que esté pasando tu pequeño. Ayúdale a superarlo y a reaccionar de manera saludable ante él.

Con pequeños ajustes y siempre considerando los sentimientos y bienestar de nuestros hij@s podemos evitar estas frases tan dañinas y podemos tener una relación de amor, protección y bienestar en casa.

Como adultos queremos lo mejor para nuestro hij@s y es necesario siempre ser conscientes de comunicar la expectativa con palabras que establecen y desarrollan un poder positivo por si mismas.

“Lo que se les dé a los niño@s, los niños darán a la sociedad”

Karl. A.  Menninger